Mermelada de ciruela claudia

A la señora de mi casa, como a muchas mujeres de su generación, tan estudiadas, tan leídas ellas, tan chicas de mundo, le daba miedo hacer conservas. Sí, sí, miedo. De pronto alguna vecina hablaba de cómo ha había hecho una mermelada con la fruta que le había traído su suegra del pueblo y pensaba, “¡pero yo no puedo! ¿y tengo que estar dos horas removiendo? ¿y si se me quema? ¿y si se me hace mala? ¿y si me queda muy líquida? ¿y si la hago y luego no se quieren comer la del Mercadona?”

Pero a mi dueña se le iban los ojos con las mermeladas caseras. Mermeladas con menos azúcar que las comerciales, mermeladas de frutas no tan populares como las típicas fresa y melocotón, mermeladas sin tanto conservante artificial. Ah, querida mía, aquí está Léntula para cumplir tu sueño, le dije.  Que sepas que hago unas mermeladas de rechupete sin que tengas que darle a la cuchara, cuajaditas, con poca azúcar, naturales y sanas. Que si extremas las medidas higiénicas no hay que preocuparse porque se estropeen, especialmente porque están tan buenas que no te van a durar mucho en la despensa. Lamento informarte de que para tu última queja no hay solución, sí, ya no querrán las mermeladas industriales, lo siento, será mejor que lo asumas.

Ingredientes:

1 kilo de ciruelas claudias (o prunas, o rojas, o amarillas), en mitades, con piel pero sin semilla.

200-300 grs. de azúcar (he probado con ambas cantidades y cuaja perfectamente con ambas)

El zumo de un limón

Un palillo (sí, un palillo, es importante)

Preparación:

Poner todos los ingredientes en la olla. Programar 4 horas en bajo. Verán que las ciruelas parecen todavía enteras y que flotan en el almíbar. Es el momento de utilizar algún artilugio para machacarlas un poco (a mi dueña no le importa encontrarse trozos, pero si quieren una mermelada con textura más fina se puede usar el minipimer):

Aquí es donde viene el famoso palillo. Hay que colocarlo entre la tapa y la olla para que deje evaporar un poco y programar, también en bajo, 4 horas más.

Les puedo asegurar que con 8 horas en total y utilizando un kilo de ciruela la mermelada está lista con el mínimo esfuerzo y sin remover, incluso llevando tan poco azúcar. Si se quiere hacer más cantidad, o si la fruta es otra que no tenga tanta pectina de forma natural, tendrán que estar pendientes del tiempo, al que quizás deban agregar 2 o 3 horas para que adquiera la consistencia deseada.

Se puede envasar así mismo, en caliente y después someter a los botes a un proceso de esterilización que nos permita conservarlos durante mucho tiempo. De cualquier manera, para un kilo de ciruelas apenas salen dos tarros medianos, con lo que, en este caso, han ido de la de la olla al frasco, y de ahí a la nevera, en donde se espera se conserven sin esfuerzo por lo menos 10 días (pero en esta casa no se puede asegurar que duren mucho, la verdad).

Tenemos otras frutas en la lista y de momento, además de la ciruela claudia, hemos probado con pruna, ¡qué mermelada más deliciosa, se la comen a cucharadas! He aquí la prueba:

Desde luego, mi señora siempre dice que nunca te acostarás sin haber aprendido algo nuevo, y lo que ella ha aprendido, según parece, es que no hay nadie que haga las mermeladas como yo….

Passata di pomodoro (o salsa de tomate espesa, para hablar en cristiano)

Ya, ya, en Mercadona venden salsas de tomate, ya lo sé. Pero no quedan como ésta. Una salsa espesita, con sus condimentos justos, italiana auténtica, especialmente indicada para pizza y pastas varias. Y sin vigilar la olla, y sin que se pegue. Tú pones los ingredientes y yo pongo la salsa. Y ya verás que no vuelves a comprar salsa de bote…

Ingredientes:

Una lata o frasco de tomate triturado (aunque si te pones fino puedes poner los tomates naturales y triturarlos, pero eso no me lo pidas a mí, eh, que tampoco hago milagros)

Aceite de oliva virgen extra

Sal y azúcar

Orégano

Preparación:

Vierte un chorro de aceite en la olla, lo justo para que quede bien manchada, pero sin pasarse.

Agrega el tomate, el orégano, la sal y el azúcar (a discreción).

Programa 4 horas en alto.

Por cierto, cuando digo que es italiana italiana no me estoy tirando un farol. De hecho mi dueña la leyó aquí, en este blog tan chulo, y la tuneó con un poquillo de orégano, así que honor a quien honor merece…