Conejo al vino blanco

Hace ya algunos años, en plenas fiestas navideñas, a alguna lumbrera en el gobierno se le ocurrió sugerir que, dadas las circunstancias económicas del país, (¡qué tiempos aquellos!) debíamos sustituir el tradicional cordero al horno por conejo de granja, más sano, más versátil y, sobre todo, más barato. A saber si alguien le hizo caso; en esta familia no, desde luego, y el cordero me tocó a mí prepararlo, como siempre. Pero honor a quien honor merece, el conejo también está muy bueno y quién sabe si estas Navidades agradeceremos tener una buena receta a mano…

Ingredientes:

1 conejo grande (calcular 1/4, 1/3 de conejo por comensal, que tiene muchos huesecillos)

1 cebolla picada

1 pimiento verde grande picado

Harina, sal, pimienta, aceite de oliva

Un chorrito de vino blanco (1/4 de vaso)

Preparación:

Salpimentar el conejo en trozos y pasar por harina. Freír en una sartén sólo para darle algo de color. Colocar los trozos en la olla de cerámica.

En el mismo aceite, rehogar la cebolla primero y cuando esté transparente, el pimiento. No mucho, lo justo para que suelte un poco de agua. Agregar un poco de harina a la mezcla de verdura para espesarla. Verterla en la olla sobre el conejo, junto con un chorro de vino blanco.

Programar 3 horas en alto. Dejar reposar media hora para que espese la salsa un poco más.

Si creen que es demasiado sencillo y les parece una receta aburrida, la pueden tunear con verduras o frutos secos, por ejemplo, pero teniendo presente que en algún momento tendrán que retirar algo de líquido para que espese bien la salsa.

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6 pensamientos en “Conejo al vino blanco

  1. Ay hermanita… y esto se podrá hacer con pollo? Que a mi dueña el conejo como que no… Y a las princesas de la casa, si se enteran de que es conejo… La que se puede liar… Con lo monos que están corriendo por la dehesa de al lado de su casa…

  2. Nada hermanita, ayer hicimos esta recetilla tan rica con pollo. Usamos contramuslos, 8 en concreto que en casa no veas cómo comen y lo único que le añadimos una pastilla de caldo de pollo (ya sabes, la de cueces o enriqueces…) y la cebolla triturada que a las princess de la casa no les gusta en trocitos… Quedo muuuuuuuy rico, para mi dueña un poco escaso de caldo porque lo quería poner con arroz blanco, así que a la próxima… ¡pondremos más vino! (o agua que tampoco es cosa de emborracharlos)…

  3. Lo he hecho hoy.ha salido de rechupete. La única variante que llevado a cabo ha sido añadir la pastilla de caldo cuando se estaba pochando la cebolla. Ha salido que se deshacía en la boca, por lo que los huesecillos salían solos. Gracias.

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