Todo Quijote necesita un Sancho Panza (y el mío es un temporizador)

Aunque la mayoría de las veces mi dueña me deja trabajando sola durante muchas horas sin asomar la nariz a la cocina, no se crean que no tengo quién me acompañe. Mi compañero indiscutible de fatigas es un temporizador manual que lleva unido a mi cable de alimentación prácticamente desde que llegué a esta casa. Hace las veces de amigo y confidente, pero sobre todo de asistente personal, porque me lleva la agenda para que yo pueda saber cuándo -y cuánto- me toca salir a escena.

¿A que es muy guapo?

Cierto que tengo primas cercanas y lejanas, otras ollas más modernas y más caras que llevan un temporizador incorporado. Muy elegantes ellas, con sus numeritos luminosos y sus botoncitos alineados, pero les aseguro que no son tan eficientes como mi tempo y yo.  Porque a fin de cuentas, para funcionar necesitan que su dueño esté ahí al pie del cañón para darle a las teclas. Qué modernas que son, oye, pero como quieras comerte un cocido lo llevas claro, a menos que te levantes a las 6 de la mañana…

Mi tempo y yo le ahorramos esas molestias a nuestra dueña. Ahora en verano no se nota tanto nuestra aplastante superioridad, porque hace demasiado calor para echar los ingredientes y pirarse a dormir. Pero allá por noviembre cuando ya hay que ponerse jersey hasta para andar por la cocina, la señora de nuestra casa aprovecha la hora de la cena para irme llenando de carne, verduras y agua para, por ejemplo, hacer un puchero. Y luego programa el tempo para que me encienda a las 6 am y me tenga así hasta las 2 pm, ocho horitas de nada.  Y ella tan ricamente en la cama, eh, que nos ponemos a trabajar calladitos y sin armar escándalo en la madrugada.

También se da el caso contrario: la señora quiere hacer una receta que toma, por ejemplo, 3 horas, pero tiene que salir temprano por la mañana y no hay quién le dé al botón tres horas antes de la hora de la comida. Pues para eso estamos mi compi y yo, la doña se va tan feliz a hacer sus gestiones a las 8 am, nosotros nos ponemos a la faena a las 11 y a las 2 pm entra ella tan campante y nosotros tenemos la comida hecha y calentita. ¡Inténtelo con una olla programable! Lo más que podrá hacer será mantener la comida caliente, pero no estará tan en su punto como la nuestra.

Y si se va la luz… bueno, la programación automática se pierde. Caput. Nosotros también nos apagamos, pero al volver la corriente eléctrica seguimos trabajando como si nada. Eso sí, no hay que olvidarse de encender el botón de temperatura de mi panel frontal, porque ya nos pasó una vez que la señora se fue tan feliz con el temporizador ajustado y al volver me encontró fría y avergonzada con una pierna de cordero dentro tan cruda como la había puesto hacía 5 horas…

Es baratito. Silencioso. Discreto. Mi temporizador es mi escudero y toda crockpot que se precie debería contar con alguien como él…

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7 pensamientos en “Todo Quijote necesita un Sancho Panza (y el mío es un temporizador)

  1. Muchas gracias por compartir tus conocimentos con los demás. Y con tanto arte, que dicen un poco más al Sur. 🙂
    Tengo mi “Quijote” por estrenar y le voy dando vueltas a una lasagna en la que intentaré substituir la salsa de tomate por bechamel ( o algo similar).
    Pues eso, simplemente gracias. Un abrazo.
    Ana

      • ¡¡La lasaña genial!! El único pero, por decir algo, es que obviamente le falta el doradito del gratinado.
        De verdad que no me esperaba un resultado tan bueno.
        Gracias 🙂

  2. Hola, muchas gracias por tan ricas recetas, tienen una pinta excelente, me muero de ganas de probarlas todas! xD
    Tengo una pregunta que no sé si sabrás responderme, ayer me compré la “crock Pot” de carrefour y ahora mismo tengo en ella una fusión de tu solomillo con champiñones y pimientos con un redondo de cerdo-pollo, a ver que tal sale, que emoción!
    Bueno a lo que iba que me desvío, la mía tiene temporizador incorporado y me gustaría saber si hay algún “apaño” para poder usar temporizador externo (tengo uno igual que el tuyo), porque claro, como se podría hacer para poder hacer esos ricos guisos o pucheros sin levantarse a las 6am como bien dices en tu entrada??? Porque si lo dejo haciendo por la noche, aunque sea tarde, se pasará demasiadas horas con el “mantener temperatura” hasta la hora de la comida y las patatas o demás se pasarán… Algún consejo??

    • Esa es una de las pegas que tiene la olla de Carrefour… es que si interrumpes la corriente no programas, vamos, que tiene que haber alguien físicamente que le dé al botón para que se ponga en marcha. Si haces un guiso de los de 4 horas, te llega de sobra con programar y dejar en “mantener temperatura otras dos”, pero claro, con los pucheros es otra cosa. Aún así, si no comes antes de las 2, y la pones a las 8 am, puedes intentar programarla 4 horas en alto y 2 en bajo, por ejemplo, para que te encuentres la comida calentita y bien hecha (a mí me gusta poner los pucheros en bajo, pero en alto tampoco pasa nada… la temperatura “alta” de la olla sigue siendo bastante más baja que la de los fogones). Espero que con eso te haga el apaño… (o te tocará levantarte a las 6 am, mmmm….)

      • Hola de nuevo, pues como mi marido trabaja por la tarde solemos comer pronto, sobre la 1 o 1-1/2, así que haré los caldos o pucheros en alto, al igual que el resto de recetas.
        Porque por ejemplo él que se acuesta tarde por la noche (2 o 2-1/2) si lo pongo unas 10 o 11h es demasiado, verdad? por muy lento que este se quedará hecho papilla, no?

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